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Los conflictos familiares y su influencia en el rendimiento escolar del niƱo

  • Foto del escritor: P.E. Vargas | administrador
    P.E. Vargas | administrador
  • 17 ago 2025
  • 2 Min. de lectura

Dra. Adriana Shaik de Sandoval

Psicológa Clínica


Uno de los problemas relativos a la educación del niño de nuestra sociedad moderna y que repercute tanto en lo emocional como en lo moral, lo social y lo económico, es sin lugar a dudas el de los niños con problemas de aprendizaje, que con frecuencia salen de la escuela irreversiblemente marcados por experiencias traumÔticas, producto de hogares desintegrados y disfuncionales.


Frustración y bajo rendimiento escolar
Frustración y bajo rendimiento escolar

Son mĆŗltiples los factores que determinan las causas de un bajo rendimiento escolar. Los cuatro aspectos relevantes son:

  1. Factor físico: problemas de la vista, del oído, neurológico, o cualquier otra enfermedad.

  2. Factor social: desintegración familiar, hogares disfuncionales, enfermedad familiar, conflictos en la escuela, bulling, tipo de vecindario, entre otros.

  3. Factor pedagógico: métodos de enseñanza, métodos de estudio.

  4. Factor psicológico:  autoestima, asertividad, resiliencia, entre otros.


Es importante señalar que un alto porcentaje de niños que presentan bajo rendimiento escolar estÔ integrado por chicos con un cociente intelectual normal, de manera que sus deficiencias, generalmente, no son consecuencias de limitaciones intelectuales.  Algunos investigadores señalan, de acuerdo a estudios realizados, que la mayoría de los problemas de aprendizaje son causados por conflictos emocionales.


Los problemas familiares, como la violencia conyugal o de padres a hijos, la falta de comunicación, entre otros, afectan directamente la concentración en el estudio y el rendimiento escolar, sostiene, Jaime Kusnier, especialista en educación.


El clima emocional de los hogares inestables, que altera la organización dinÔmica familiar, suele tener resultados nocivos para el desarrollo social y escolar del niño, por lo que el aprendizaje de este no puede realizarse en forma efectiva.


Los padres con frecuencia justifican la poca atención a sus hijos con el cansancio que les produce su trabajo, y por la falta de tiempo, olvidando que su primera obligación como padres es dedicarle tiempo con calidad, brindarles afecto, confianza y seguridad para un desarrollo sano de su personalidad. 


Es definitivo que el desarrollo intelectual y emocional de los niƱos requiere de equilibrio y estabilidad familiar. De los padres depende, entonces, crear un clima apropiado para lograr el sano desarrollo bio-psico-social y espiritual de sus hijos.


La familia como núcleo psico-social, es una de las variables mÔs importantes en el aprendizaje del niño. Si existe un ambiente de serenidad, de comprensión, de tolerancia, respeto y amor en el seno familiar, la educación del niño serÔ fÔcil y controlada; en cambio en un hogar donde reine la discordancia, el temor y la ansiedad, las alteraciones psíquicas serÔn inevitables para todos los miembros de la familia, dando como resultado el bajo rendimiento escolar y la inadecuación conductual.


En ese sentido, los padres deben enseñar a sus hijos, con amor, paciencia y tolerancia, desde los primeros años de la vida escolar, estableciendo buenos hÔbitos de estudio, horas apropiadas y pertinentes para realizar las tareas escolares y lograr óptimos resultados. Enseñarlos a administrar el tiempo a fin de que les alcance para estudiar, descansar y realizar actividades recreativas.


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