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  • Foto del escritorP.E. Vargas | administrador

Atender lo urgente sin descuidar lo importante en los tiempos del COVID-19

Por Dra. Noemí L. Castillo J.

Psicóloga

Resumen para Academia Panameña de Psicología


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Graves problemas estructurales

Panamá es un país con graves problemas estructurales que se han agudizado con la pandemia del COVID-19. La desigualdad social, económica y educativa ha sido develada fácilmente. A pesar de ser un país de ingresos altos, (IDH, 2020); ocupa el 12º lugar en el Índice de Desigualdad en el mundo (Gini 2019) y el tercer lugar en las Américas, antecedido por Brasil y Colombia. Grandes sectores de la población han quedados desprotegidos: los trabajadores formales que han perdido sus empleos y los informales que han quedado en condiciones de precariedad en medio de la extensión y agudización de la pandemia.

"Debemos tomar la oportunidad que nos da esta crisis para diseñar el futuro que queremos para nuestro país. ."

También han quedado desprotegidos los niños, en especial los más vulnerables quienes al no poder asistir a las escuelas pierden alimentación y aportes nutricionales para sus dietas. Las respuestas de la mayoría de los gobiernos han sido atender las necesidades presentes, que son muchas, pero lo urgente no debe desenfocarnos de lo importante y de la forma como la población panameña puede reconstruirse para superar esta crisis.


La planificación es una prioridad

Es bien sabido que las crisis agudizan los problemas, pero también ofrecen oportunidades allí dónde vemos las debilidades. Los recursos que se han destinado para aliviar los estragos de la pandemia han sido muchos, pero aún insuficientes. Hemos recurrido a préstamos y por primera vez desde que se creó el Fondo de Ahorros, se está echando mano de ese recurso para aliviar los estragos de la pandemia y sus consecuencias en la salud, la economía y el bienestar social.


Los problemas presentes y futuros requieren de planificación y estrategias para ser resueltos. Aquí es dónde lo importante se hace evidente. El país necesita grandes reformas; es el momento de aprovechar la coyuntura para poder salir de la pandemia con un nuevo país. Un país que atienda su sistema de salud de una vez por todas; su sistema de justicia, de seguridad social. Que corrija la inequidad social y económica que experimentamos, que se corrija la tributación, la formulación presupuestaria, las reformas constitucionales que se requieren para tener un país, moderno ágil, con instituciones sólidas, dónde impere la justicia. Hay que eliminar el grave cáncer de la corrupción y sobre todo educar las futuras generaciones con calidad y equidad ofreciendo oportunidades para todos, con especial énfasis en los más vulnerables y necesitados. El momento es ahora, atendiendo lo urgente sin descuidar lo importante.


El futuro que queremos

Cuando superemos la pandemia el mundo será diferente y no podremos regresar al pasado porque ya no estará ahí esperando. En este momento tenemos la oportunidad de dibujar el futuro que queremos para Panamá. Una ciudad limpia, sin tranques, sin corrupción, atendiendo las necesidades de salud y educativas de la población; con seguridad en las calles y en los barrios; con viviendas dignas, con oportunidades laborales y de desarrollo, para reducir de una vez y para siempre sus niveles de desigualdad económica, educativa y social. Debemos tomar la oportunidad que nos da esta crisis para diseñar el futuro que queremos para nuestro país.


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